viernes, 31 de julio de 2009

Conservación de Forrajes bajo la Técnica de Silos al Vacio

AUTOR: Ing.Agr.MSc. Alirio García Morales.* Tomado de la Revista Noticias Agrícolas de FUSAGRI.
La producción ganadera en el trópico basa su alimentación en los pastos y el desarrollo de éstos dependen en gran parte de las lluvias, las cuales se caracterizan por su estacionalidad, lo que se traduce en épocas de abundancia de forrajes y otras con enormes deficiencias afectando la producción de carne y leche y por ende la rentabilidad de las fincas.

El objetivo es mantener un suministro uniforme de alimentos (pastos y forrajes) en calidad y cantidad a lo largo del año. Una manera de resolver este problema es estableciendo un sistema de conservación con el excedente de forrajes en las épocas de abundancia para transferir su utilización a los períodos de deficiencias.

Para lograr esto existen diversas alternativas tales como heno en pié, henilaje, henificación y el ensilaje. En esta ocasión se hace énfasis en este último y concretamente en el proceso de ensilaje al vacío.

ENSILAJE: es una técnica de conservación de pastos y forrajes que consiste en almacenarlo fresco bajo condiciones anaeróbicas (sin aire) para provocar un proceso de fermentaciones parciales por la acción de ciertas bacterias sobre los carbohidratos. Estas bacterias se alimentan de los carbohidratos presentes y rápidamente producen acido acético y acido láctico los cuales al alcanzar cierto nivel detienen la acción bacteriana creando las condiciones propicias para que el forraje pueda conservarse, en cuyo caso se denomina “silaje”.

La calidad del forraje conservado depende de la especie utilizada, de su manejo agronómico, del estado vegetativo o edad de cosecha y de la eficiencia del proceso de conservación.

Cuando ocurre el proceso de corte del forraje, las células vegetales continúan respirando, lo que ocasiona el desdoblamiento de los azúcares los cuales se descomponen en anhídrido carbónico y agua con desprendimiento de calor, si este proceso continúa en presencia de aire los pastos y forrajes van perdiendo sustancias nutritivas de alto valor. Mediante la extracción del aire en forma rápida y en alto porcentaje se garantizará que las células mueran y que los organismos aeróbicos actúen en menor grado, permitiendo así la acción de los organismos anaeróbicos que producirán una fermentación acidoláctica, la cual es el proceso ideal para la conservación de forrajes y que solamente ocurrirá en un ambiente de ph bajo y en ausencia de aire.

El material conservado presentará un color verde suave, un agradable aroma azucarado, tejidos de consistencia dura y un sabor fuertemente ácido.

La extracción del aire en los silos se puede realizar generalmente compactando con el tractor, con una máquina compactadora o con una Bomba de Vacío. A su vez los silos pueden ser de diversos tipos: Bunker, Zanja, Torta, Trinchera, Silo Torre, Silo Press o Salchicha y Silo Al Vacío o Español.

SILOS AL VACIO: también conocida como silo español y fue desarrollada en Venezuela mediante una investigación conjunta entre FUSAGRI y Polímeros del lago. Consiste en depositar la masa forrajera en capas de 30 a 40 cms de ancho sobre una lámina de plástico negro de polietileno de baja densidad (PEBD) de 225 micrones de espesor. El ancho generalmente es de 6 metros y su longitud es variable (entre 10 y 30 mts) dependiendo de la cantidad de pasto a conservar y del tamaño del rebaño a alimentar.

El pasto o forraje cortado se va colocando uniformemente sobre el paño base, sin comprimirlo o aplastarlo, sólo con unos ligeros pases para garantizar la forma del silo y para asegurar que suba el tractor. Luego que alcanza la altura deseada (entre 2 y 3 metros) se procede a cubrir el silo con otra lámina de PEBD, previamente, cuando el pasto alcance dos terceras partes de su altura se coloca una tubería perforada de plástico de una pulgada o de tres cuartos de pulgada con perforaciones cada 15 cms. El tubo a manguera se sitúa a lo largo del silo en su parte central, cerrado en un extremo y cubriendo como mínimo las tres cuartas partes de su longitud, para luego proseguir con el llenado. Fuera del sitio se deja un metro de la manguera sin perforar para ser conectada a la “bomba de vacío” por medio de una junta universal.

De inmediato se procede al sellado de las dos láminas de plástico en una franja de 20 cms de ancho, este sellado se realiza con una pistola de aire caliente, aplicando el calor entre las dos láminas a cerrar, el calor afloja el plástico y permite la unión de las dos láminas, se recomienda apoyar el borde a sellar sobre una tabla y pisar el plástico caliente con un rodillo (los que se utilizan para pintar).

Una vez que se ha sellado herméticamente y tenemos una especie de bolsa grande procedemos a extraerle el aire con la bomba de vacío. Esta operación depende de la capacidad de la bomba y del tamaño del silo. Generalmente se utiliza una bomba que extrae 68 metros cúbicos de aire por hora lo que permite concluir el vacío en un silo de 80 toneladas métricas.

Al final de la extracción del aire el volumen del silo se reduce en un 40 a 50% en ese momento el vacuómetro registra 300-450 mmHg. Se debe observar la lámina de plástico arrugada y adherida fuertemente a la masa del forraje. A las pocas horas de extracción la lámina se va despegando del forraje debido a la producción de anhídrido carbónico (CO2) consecuencia del desdoblamiento de los azúcares presentes. Este gas es beneficioso y el plástico es permeable al mismo.

Transcurridos 21 días se habrá realizado completamente el proceso de fermentación y el material vegetal se encontrará listo para ser consumido por los animales.

En resumen podemos afirmar que el sistema de conservación de pastos conocido como Silos Al Vacío garantiza que el proceso de fermentación se realiza en un medio anaeróbico, ya que se extrae el aire con una bomba de vacío y se logra la hermeticidad del mismo debido a que el material se conserva en una gran bolsa sellada por todas partes. Como beneficios adicionales se tiene que los equipos utilizados son poco costosos (bomba de vacío y pistola soldadora), ocurre menos desgaste de maquinarias agrícolas (sólo se requieren dos tractores), el material ensilado no se compacta y por lo tanto puede ser disgregado fácilmente, el forraje conserva su calidad aún con cortes grandes (mayores a una pulgada) y las pérdidas son menores al 5%.

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